Sentencian a 32 años de cárcel a ‘El Quillo’ por asesinato de periodista Javier Valdez

Un juez federal sentenció a 32 años y tres meses de prisión a Juan Francisco Picos Barrueta, El Quillo, por el asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, cometido el 15 de mayo de 2017.

La semana pasada, el juez de control del Centro de Justicia Penal Federal en Culiacán, Sinaloa, encontró penalmente responsable a El Quillo del crimen. Hoy, se celebró la audiencia donde se estableció la pena que debe cumplir en prisión.

La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), de la Fiscalía General de la República (FGR), lo acusó de ser coautor material en el homicidio del comunicador.

​En este crimen participó Heriberto Picos Barraza, El Koala, primo de El Quillo, quien fue sentenciado en marzo de 2020.

La FEADLE presentó 32 testigos, lo cual sirvió para acreditar las calificativas de premeditación y ventaja. Se demostró que el crimen se cometió por una serie de notas del periodista.

Juan Francisco Picos organizó el plan para la ejecución y fue uno de los que dispararon contra Javier Valdez. 

El Quillo se encontraba en una prisión de Baja California, donde enfrentaba, desde el 24 de agosto de 2017, diversos procesos penales por su probable participación en el delito de posesión de arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

En 2018, la FGR cumplimentó una orden de aprehensión y en junio del mismo año logró que el juez de control lo vinculara a proceso por su participación en el homicidio del periodista.

El móvil del crimen tiene que ver con unas publicaciones realizadas por el colaborador de Ríodoce y de La Jornada contra los líderes del cártel de Sinaloa, Dámaso López Núñez, El Licenciado, y su hijo Dámaso López Serrano, El Mini Lic.

La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos en contra de la Libertad de Expresión argumentó que El Koala, junto con Juan Francisco y Luis “N” fueron los autores materiales del crimen de Valdez.

Hace tres años, El Koala permanecía recluido en el penal de Aguaruto, en Culiacán, pero solicitó ser trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 8, que se localiza en el municipio de Guasave, argumentando temor hacia su integridad física.

Fuente: Milenio

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